Día vegetariano
El pasado jueves tuve un día vegetariano. Ya conté que mi dieta tiene que ser protéica, aunque tanta carne y pescado me dejan con mono de verduras, y no de ensaladas precisamente. Suelo añadirlas a la dieta cuando puedo, pero ayer tenía muchas ganas e hice una dieta vegetariana, sólo por un día.
Tomé leche y yogures de soja, fruta y para comer coliflor, que al contrario que a mucha gente no me produce gases. Para la cena, un poco de ensalada de pimiento rojo asado y una setas salteadas con ajo y hojas enteras de perejil (si os gusta el picante le podéis añadir cayena). Muy rico y nutritivo todo. Y fácil de hacer. Pero como se que muchos no os atreveríais a asar los pimientos en casa, voy a hacer de Karlos Argiñano y os voy a animar a hacerlo con un buen ejemplo, una receta con foto.
ENSALADA DE PIMIENTOS ASADOS
Ingredientes
- Pimientos morrones rojos
- Sal
- Aceite de oliva
- Vinagre blanco o de Módena, a nuestro gusto.
- Cebolleta
- Bonito o atún en conserva (opcional)
Para asar los pimientos hay que lavarlos bien, colocarlos en una placa de horno y untarlos con aceite de oliva y sal. Es mejor añadir la sal después del aceite para que se pegue bien al pimiento. Los asamos en el horno, a 190ºC y hay que estar atentos para darles la vuelta cada 10 o 15 minutos. Se irán poniendo blandos, así que hay que ser cuidadosos para que no se nos rompan. También se irá tostando la piel e irán soltando su jugo al fondo de la bandeja.
Pasada más o menos una hora, según el tamaño de los pimientos, estarán listos. Tienen que estar tostados y con la piel abierta. Si los pimientos son de diferentes tamaños se cocinarán los más pequeños primero, así que habrá que sacarlos antes.
Los dejamos templar y ahora llega el momento más laborioso. A mano, uno a uno, los vamos abriendo, les quitamos las pepitas y los pelamos, quedándonos con la carne del pimiento, que cortaremos en tiras. Los colocamos en un plato, o si hacemos mucha cantidad en un tupper para poder guardarlos.
Sobre la placa de horno añadimos el vinagre. Si hay algún resto pegado podemos hacerlo en caliente y rascar con una espátula de madera para recuperarlo (el término culinario sería hacer una deglacé). Tiene que ser pegado y tostado pero nunca quemado, porque daría mal sabor a la ensalada. Añadimos el jugo sobre los pimientos y es ahora cuando podemos guardarlos unos días en la nevera para utilizarlos como acompañamiento de carnes rojas o blancas, calentándolos brevemente en una sartén y añadiendo un ajo picado.
Pero para la ensalada añadiremos la cebolleta picada, aceite de oliva en crudo y si queremos unas escamas de sal. Con una buena conserva de ventresca de bonito quedan deliciosos.
¡Buen provecho!
JR



