Dos semanas de dieta

Ahora mismo, mientras escribo estas líneas, se cumplen dos semanas desde la primera incisión de mi operación. Ya comenté en la entrada del lunes pasado que he bajado 16 kg y que mañana tengo revisión con el cirujano y visita a la dietista. Como el cierre de heridas va estupendamente, salvo algún pequeño dolor que se calma con los analgésicos pautados, voy a hablaros de las dietas.

Ayunas pre y postoperatorias

Antes de la cirugía, y también de la gastroscopia, hay que estar unas 8 horas sin comer ni beber nada. La verdad es que fue fácil, ya que cambié un poco mis biorritmos, durmiendo poco, desayunando bien y durmiendo la mañana antes de la operación. Ya que estaba en un hotel, aproveché para tomarme un buen desayuno con huevos, bacon, frutas, tostadas, cereales… todo aquello que hoy en día NO ECHO DE MENOS.

Peor que las ayunas preoperatorias fueron las postoperatorias. Tras la cirugía hay que esperar un tiempo hasta reintroducir la ingesta oral. En mi caso fueron unas 18 horas tras el inicio de la cirugía. Pasé toda la noche con sueros glucosados, que aportan el agua y la glucosa necesarias para el metabolismo, aunque contrariamente a lo que digan no quitan la sed. Para esto último sólo podía mojarme los labios y la boca chupando una gasa húmeda que me sabía a gloria.

Por fin, a la mañana siguiente, me retiraron sueros y medias de compresión, aunque mantuvieron la vía venosa para fármacos. Y pude empezar con la dieta oral: infusiones, a menos de 100cc cada 2 horas. Tenía que medir las tomas con una jeringa. Pero lo más extraño de todo es que no me dejaban tomar agua, por lo que mi madre, que estuvo siempre a mi lado, enfriaba las infusiones en la nevera que había en la habitación, y así me quitaba la sed. Así pasé 24 horas, hasta que por fín pude beber agua de nuevo, y me supo a gloria. En ese momento supe lo que debe sentir alguien perdido en el desierto que encuentra un oasis.

Durante mi estancia en el hospital seguí tomando infusiones, aunque pude tomar también caldos y zumos. Los caldos, que eran los típicamente insípidos de los hospitales, venían aliñados con “proteínas”.

Resource instant protein

Tras el alta llevo haciendo una dieta que, la verdad sea dicha, me llena bastante. Sobre todo al mediodía, cuando toca “el atracón”.

  • DESAYUNO: Media taza de cereales con leche descremada y una cucharada de postre de suplemento de proteínas
  • MEDIA MAÑANA: Una cucharada de queso de Burgos o medio yogurt descremado y sin con una cucharada de postre de suplemento de proteínas.
  • COMIDA: Medio bol de purés o cremas de verduras (hay varias opciones) con 40 gr de pollo, pavo o pescado o un huevo duro rallado. Y como podrás adivinar, la cucharada de postre de suplemento de proteínas.
  • POSTRE: Una hora después de comer, medio o un yogurt descremado y sin azúcar con las proteínas.
  • MERIENDA: Puré de frutas, con media pera y media manzana, añadiéndole las proteínas.
  • CENA: Una taza de caldo limpio y desgrasado, con poca pasta o tapioca, con proteínas.
  • POSTRE: Una cucharada de queso de Burgos, una hora después de la cena.
  • ANTES DE ACOSTARSE: Medio vaso de leche descremada a la que hay que añadir las proteínas.

Además de eso, tengo que beber agua siempre que pueda, a pequeños sorbos.

proteinas
Resource Instant Protein, de Nestlé

Las proteínas son proteínas de leche en un 91%. Aportan pocas calorías pero a cambio nutren mucho. De hecho, uno de los problemas del sleeve gástrico es que, de tres a seis meses después de la cirugía se pierden protenías y se puede llegar a una situación de desnutrición. Bonita ironía. Pero esto se corrige con las proteínas y, en caso de ser necesario, con suplementos vitamínicos.

Repito que la dieta me deja complentamente saciado y que no tengo ninguna gana de picar entre horas. Sí que he tenido alguna pequeña tentanción, pero con un trago de agua se me pasa. ¡Es muy fácil evitar las tentaciones!

Problemas con el Resource Instant Protein

No son problemas de salud, sino de adquisición.

En principio, es un preparado que se sirve únicamente a hospitales. En Barcelona me fue imposible de conseguir, quizá porque me dieron el alta un sábado. Tuve que sustituirlos por unos batidos hiperprotéicos de sabor fresa, que evidentemente no mezclaba con la comida salvo con los lácteos. Estaban ricos, aunque su sabor cansaba. Por eso están mejor las proteínas de sabor neutro.

Una vez en casa, en la farmacia de toda la vida me las consiguieron. Eso sí: vienen en paquetes de 6 botes y cuesta unos 150€. Además, me han dicho en la consulta que tomaré un bote o dos. Teniendo en cuenta que ya he tomado medio bote, me queda poco tiempo con las proteínas. Mañana os lo podré confirmar.

¿Qué hacer con los cuatro botes que van a sobrar? Pues realmente, no lo se. SI TE VAS A OPERAR DE CIRUGÍA BARIÁTRICA Y TIENES QUE TOMAR EL SUPLEMENTO, escríbeme que te los venderé a precio de coste + gastos de envío. Te ahorrarás dinero. SI NO ENCUENTRO COMPRADORES, LOS DONARÉ A UNA ONG.

JR

1 comment so far

  1. […] gustaría señalar este último punto. Ya estaba tomando el suplemento de proteínas y ahora debería tomar 3 cucharadas al día. Las proteínas sirven para evitar la atrofia muscular, […]


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