Archive for the ‘Experiencias’ Category

Corre la maratón pesando 180 kilos

Kelly Gneiting ha batido un récord, como podéis leer en ESTE ARTÍCULO.

Y es que corrió la maratón de Los Ángeles con 180 kilos de peso. La acabó en algo menos de 10 horas y tuvo que ir andando gran parte del recorrido. Kelly es luchador de sumo, y por eso hizo algo que para mí tiene mucho mérito: cosiguió correr 9 kilómetros seguidos.

Como ya sabréis, yo pesaba 186,5 cuando me operé. Con ese peso me resultaba IMPOSIBLE correr. Ni siquiera para cruzar la calle cuando el semáforo se iba a poner en rojo. Ahora que me he quitado 99 kilos sí puedo correr, y noto mucho la diferencia.

Tiene mucho mérito el logro de Kelly. Yo no lo habría conseguido.

JR

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El post del avión

El anterior post lo escribí desde el avión. Era mi primer vuelo desde aquella vuelta de Barcelona tras cuatro días ingresado. Aquel vuelo fue bien diferente, ya que apenas cabía en el asiento, tenía el abdomen hinchado por el aire de la laparoscopia y necesité una extensión para el cinturón.

¿Qué es una extensión?

Pues ni más ni menos que esa pieza de cinturón de seguridad con la que las azafatas hacen la demostración de seguridad. Hay varias en los aviones disponibles para pasajeros obesos o para mujeres embarazadas.

Además, hay otra restricción para pasajeros obesos, y es que un pasajero obeso nunca puede viajar junto a las salidas de emergencia. Son asientos con más espacio para las piernas, y que debido a mi altura necesitaba, pero que no me podían dar porque en caso de una eventual evacuación podría haber sido un peligro para el resto de pasajeros.

Un vuelo absolutamente normal

Y con lo de absolutamente normal quiero decir que tuve lo que antes no tenía. Porque antes tenía mis “contras” al volar, pero nunca había tenido que esperar en el avión para despegar o me había intentado timar un taxista. Pero en fin, como dijo Jack, vayamos por partes.

Llego al Aeropuerto de San Sebastián, en Hondarribia. Nada más llegar primer contratiempo: hay niebla en Barajas y nos garantizan un retraso de una hora. En fin, desayuno un cola cao y poco menos de tres cuartos de curasán (lo que me cabe) y nos llaman para embarcar a la hora. Paso el control sin problemas y una vez en el avión nos confirman la niebla y que no saben cuánto tiempo estaremos. Al final fueron dos horas.

Durante ese rato la tripulación nos ofreció explicaciones, la carta de catering de pago y a mí un curso rápido de cómo abrir la ventanilla de emergencia: sí, estaba en esos asientos con más espacio, en aquellos que me habrían negado hace un año. Además, me sobraba cinturón y no molestaba a la pasajera de al lado. Ah, y un pequeño detalle. Sin obesidad hay menos riesgos de trombosis venosa profunda durante un vuelo.

Por fin llegué a Madrid, y allí hubo dos detalles. El primero, que me dejé las revistas en el avión. Dos revistas de historia. Y el segundo, que el taxista me quiso timar llevándome por una ruta más larga. Me preguntó, le dije que no, le di la ruta más directa y me dijo “ah, que pensaba que me habías dicho a…” y se quedó callado.

Bueno, el fin de semana estuvo genial, la Real ganó 0 a 4, disfruté como un enano con la tamborrada de Jai Alai y con los amigos que estuvimos allí, y el vuelo de vuelta fue normal.

JR

No te vayas de Navarra

Tras unos días sin poder hacer gran cosa en bici el pasado sábado tenía mucho “mono”. Así que me levanté por la mañana con ganas de dar una buena vuelta. Por desgracia, llovía, así que esperé. Después de comer, cuando parecía que había parado, me preparé y salí. Y en ese momento volvió a llover.

Pero como ya estaba encima de la “máquina”, tiré para adelante. Tomé el carril bici que lleva hacia el barrio de Martutene y desde ahí la antigua carretera que va paralela a las vías del tren. Mi intención era llegar hasta la entrada de Hernani, dar la vuelta y probar alguno de los caminos que suben hacia Oriamendi o los hospitales de Donosti, pero al llegar a la entrada de Hernani me acordé de la carretera que lleva hasta Goizueta, en Navarra. Podéis ver el recorrido en la web de WIKILOC, y muchos ciclistas suelen hacerlo los fines de semana ya que hay muy poco tráfico. No pretendía hacer semejante vuelta, y sabía que por el camino podía encontrarme el puerto de Arano (que no es el coloso que se ve en el perfil), pero mi intención no era llegar, era disfrutar de la ruta.

El camino discurre por la orilla del río Urumea, por los barrios de Zikuñaga, Fagollaga o Ereñozu, y de repente vi un cartel rojo que decía “Comunidad Foral de Navarra / Nafarroako Foru Erkidegoa” que me provocó un subidón. Seguí un par de kilómetros más en tierras forales, pero la hora y sobre todo que para mí ese terreno pasaba a ser desconocido impusieron prudencia. Di media vuelta con la satisfacción de haber salido de la provincia.

JR

Una “casi maratón” por la Real

Empezó el viernes pasado a las 19 horas y terminó el domingo al mediodía. Más de 80 km, desde el santuario de Nuestra Señora de Aránzazu en Oñate hasta la Plaza de la Constitución en Donosti. Un recorrido similar al que hicieron los héroes de la primera liga en El Molinón, en 1981. Pero en lugar de en autobús, a pie. Caminata. Empezamos 40. Luego nos quedamos unos 20. Y para el final, casi 50 fieles seguidores txuriurdines.

Efectivamente, estuve en la marcha a Aránzazu.

Bajo el lema “Herri bat, talde bat, elkarekin lehen mailara”, que significa “Un pueblo, un equipo, juntos a primera división”, varias peñas de la Real Sociedad organizaron la marcha. Dos furgonetas y un coche de apoyo, a los que se nos unió un camión del año 71, vehículo histórico, en Zumárraga. Agua y Aquarius para todos. Y un objetivo: llevar la pancarta y completar la marcha, aunque fuera a base de relevos.

Hubo tres intrépidos, Javi, su hijo Arkaitz y Manolo, que completaron el recorrido. Yo no pude tanto, y tengo que decir que midiendo con el Google Earth me salen unos 40 km de trayecto en mis piernas, que dijeron basta a las tres de la madrugada más o menos en Beasain (a los medios de comunicación, es Beasain y no Beasaín, nótese que no lleva tilde). Tras unas horas en la furgoneta de PLAKODUR, gran empresa de escayola y pladur que colaboró con la marcha, me recuperé al final de Lasarte y pude llegar a Donosti andando.

Para mí fue una gran experiencia y sobre todo una superación. Son cosas que con 180 kilos encima no se pueden hacer, pero con 117 sí, y además pierdes un kilo fácilmente. Es una experiencia que me reafirma en una idea: OPERARME HA SIDO LA MEJOR DECISIÓN DE MI VIDA.

JR

PD: Salimos en muchos medios, como El Diario Vasco, EITB, Telecinco, La Sexta, El Mundo Deportivo… y os dejo un enlace a la web de EITB donde podéis ver un vídeo de la marcha. También nos llamaron de Radio Olé, Argentina, y me acordé mucho de Izaskun y de los Oyarzabal de Rosario, de madrugada y por Legazpi.

ENLACE A LA WEB DE EITB

El asiento del tren

Hace unos días volví a coger un tren después de 5 meses sin hacer uso de la empresa nacional de ferrocarriles RENFE OPERADORA. Lo digo así porque, para el que no lo sepa, RENFE como tal no existe. La operadora de trenes se separó de la empresa responsable de las infraestructuras, actualmente ADIF. Ambas públicas, o lo que es lo mismo, son empresas que cubren sus déficits con dinero de todos.

Aproveché, saqué el portátil y escribí el post que os pongo ahora:

Escribo este post desde el asiento del tren, con el portátil. Un tren ARCO de la línea Galicia – País Vasco. Parte del tren sale de La Coruña y otra parte en Vigo, se juntan y llegan hasta Miranda de Ebro, donde un vagón va a Bilbao y tres (turista, preferente y cafetería) a Irún después de dos horas de camino gracias a las excelencias de la vía, del recorrido y de los que se oponen a la Y vasca, pero que estoy seguro de que en el futuro la usarán como usan la Autovía de Leizarán.

 

Tren Arco. Pincha en la imagen para más información.

 

 

Mi anterior viaje fue, precisamente, a Barcelona. Casi 6 horas en un Alvia de CAF. Una pena que lo que fabrican en Beasain sea bastante peor que lo que fabrican Talgo y Bombardier. El sistema no pendular deja mucho que desear. Eso, sumado a mis nervios por la primera consulta para la cirugía bariátrica, hizo que el viaje fuese 100% agradable.

 

Serie 120 de RENFE, fabricada por CAF, en la que viajé a Barcelona. Pincha sobre la foto para más información.

 

Pero he abierto el portátil para hablar de asientos. Y es que RENFE OPERADORA piensa tanto en el confort de sus pasajeros que ha decidido, por sorpresa, ensanchar todos los asientos. Hasta los de los trenes veteranos y con esa vitola* que sólo da el uso veterano tienen unos asientos más anchos y cómodos, y lo que es mejor, que no desentonan nada con la decoración del tren.

¡Un momento! ¿Han cambiado los asientos o será que mi culo es más pequeño? Si es que ya sabía yo que de una empresa pública no se pueden esperar milagros…

JR

PD En serio, los asientos, comodísimos. Y tengo ganas de viajar en avión para no usar el cinturón adicional.

*VITOLA: Entre otros significados, aspecto de una cosa según la RAE.

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