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BALANCE: Fiestas de San Juan 2010, Soria

La semana pasada no escribí nada desde el martes porque me fui a Soria, un año más, a las fiestas de San Juan. Eso sí, la primera vez desde la cirugía, y tengo que hacer un pequeño balance de cómo ha ido la cosa.

  1. La dieta, fuera. Todo han sido comidas pesadas aunque en poca cantidad, prácticamente a deshoras y sin el ritmo habitual.
  2. He cambiado los zumos y el agua por bebidas tan saludables como la cerveza, el ron y el vino. Con menos masa para repartir el alcohol he notado más sus efectos.
  3. Tengo el estómago algo “tocado”, así que tocará una semana a base de dieta suave. Ayer domingo ya tomé ensalada y sopa, y seguiré con una dieta similar. Toca también pescadito hervido o a la plancha.
  4. He vuelto con casi un kilo y medio menos. No se si será por la deshidratación, aunque intenté beber todo el agua que pude, que no todo va a ser vino, por las horas de fiesta o porque realmente se hayan ido. La báscula dictará sentencia esta semana.

Eso sí, he estado muy a gusto, he disfrutado como un enano y todo el mundo me ha dicho lo cambiado que estoy.

Tengo claro que, tarde o temprano, volveré a Soria.

¡Soria, que linda eres, en tu fiesta sanjuanera!

JR

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Gastroenteritis

Empezó ayer al mediodía. Me tocó comer fuera de casa. No se si era el sitio (Bilbao) o que la comida que sonaba bastante sana (Bacalao al horno con pisto) resulto ser demasiado grasienta y/o poco higiénica, pero es lo que hay.

Estaba comiendo tranquilamente, despacio y masticando bien. El bacalao estaba riquísimo, bien desalado y en su punto de cocción, aunque traía bastante gelatina en el plato y para mi gusto exceso de aceite. Un exceso para ser un bacalao al horno pero que se convierte en una delicia para preparar un buen pil pil. El pisto también rezumaba, así que rescaté algún pedacito de verdura, que mezclado con las lascas del bacalao sabía a gloria.

Como la comida era un poco grasienta paré un poco antes de tiempo de comer. Es algo a lo que me he acostumbrado y que no hacía antes, y es parar de comer antes de llegar al límite. Antes no me importaba llenarme, tener esa sensación de panza hinchada y la necesidad de soltarme el cinturón, pero ahora que el exceso de comida me provoca vómitos estoy entrenado y no me cuesta nada parar a tiempo. La verdad es que las palabras del cirujano eran verdad: “aprenderás a no comer en exceso porque vomitarás”.

Pero en poco tiempo se me revolvió el estómago. Primero una pequeña arcada seguida de un poco de contenido estomacal. Luego la clásica diarrea que no describiré porque seguro que todos conocemos. Y un poco más tarde, como a los 15 minutos, vómito total y un gran alivio, al menos de momento.

Parecía que era un episodio aislado, y de hecho a la tarde he podido celebrar el cumpleaños de mi amigo Iker con un zumito, bebida que ha venido a sustituir a la antes omnipresente caña en vaso grande. Pero a la noche, vuelta al baño. 3 veces más.

No se si será por la comida, pero estaba bien justo hasta el momento de comer. Supongo que para el mediodía o la tarde estaré bien. Sigo mi plan de hidratarme bien, que es lo mejor con las diarreas.

JR

PD Os dejo un vídeo de un grupo chileno, “Los Mox“, que me dió a conocer Errasti y que ilustra perfectamente mi situación.

Vaya mañanita…

No se si será por el hierro, pero desde que me he tomado el zumo de naranja he tenido el estómago revuelto. He vomitado el desayuno, hoy bastante más escaso que otros días, pero no el zumo ni las pastillas.

Resulta que el Fero-Gradumet TAMBIÉN me produce alergia.

¿Solución? Pasarme al HIERRO BEBIBLE. No tiene excipientes que me produzcan alergia, pero SE TOLERA PEOR que los comprimidos.

Por lo menos ha habido una buena noticia en la báscula: 160 kilos. Vamos, que con los gramillos que baje entre hoy y mañana voy a empezar el año con menos de 160, algo que me motiva muchísimo de cara al 20 de enero, la fiesta mayor de Donosti, mi ciudad. Además, a partir de ese dia (realmente del 25) podré empezar a hacer ejercicio físico algo más intenso, algo que me ayudará a bajar más rápido. Y esa semana voy a recibir una visita de alguien que no me ve desde antes de la operación y que espero que se sorpenda con mi nuevo estado.

Ah! Otra buena noticia: por fin jubilo ropa. De momento unos pantalones, que se quedarán como testigos de lo que un día llegué a ser. Para ponérmelos en momentos de bajón, si es que llegan…

JR

PD: Mañana es Nochevieja. ¿Vomitaré o no vomitaré en la cena? Es “tradición” que en mi casa alguien vomite para empezar el año. Son casualidades de la vida pero casi todos los años se cumple. Y este tengo yo todas las papeletas…

Efectos secundarios

Aunque en la barra marque 1kg, realmente son 1,8 sólo que la barra no marca los decimales. Vamos, que entre hoy y mañana ya serán 24 los kilos perdidos. Casi la cuarta parte del trabajo hecho en poco más de un mes. No está nada mal.

A pesar de esta noticia tan buena (que realmente lo es, puesto que ya han pasado la Nochebuena y la Navidad, fechas tradicionales de engorde humano) tengo que hablaros de una de las malas experiencias. Ya sabéis que apenas he tenido vómitos, aunque sí los tuve en Nochebuena por no resistir a la tentación de un langostino a la plancha. Tampoco noto debilidad excesiva sino al contrario, me siento bien. Pero ha salido algo que tenía latente en mis genes de herencia paterna: ALERGIA.

La pauta farmacológica del postoperatorio era bien sencilla: Pantoprazol como protector gástrico, Paracetamol 1gr 3 veces al día y Enantyum (Dexketoprofeno 25mg) si dolor. Hace como 10 días tuve un episodio de dolor en la cicatriz mayor, la de las 6 grapas, que además ha quedado un poco hundida. Además de ese dolor me dolía la cabeza, así que me tomé un Enatyum después de haber estado días sin tomarlo. Y a la mañana siguiente varias zonas de mi cuerpo parecían una frambuesa. En concreto, los costados y la espalda. Y el culpable podía ser el Enantyum.

Tras las correspondientes visitas a urgencias para aliviar el picor y a la alergóloga, que me hará pruebas en enero, he seguido un tratamiento a base de una espuma con alcohol y un derivado de la cortisona para aliviar el picor y la inflamación. Y ante todo, NO TENGO QUE TOMAR ANTIINFLAMATORIOS NO ESTEROIDEOS. Vamos, que prohibido el Enantyum, pero también hermanos suyos desde la tradicional Aspirina hasta el Ibuprofeno, el Naproxeno o el Nolotil. Fármacos que había tomado otras veces, pero con los que ahora tengo que tener cuidado, al menos hasta las pruebas, porque producen reacciones cruzadas.

Pero la cosa ha ido a más. ¿Y qué podía ser? Pues algo que todos habíamos pasado por alto, y es que el hierro que tomo, Tardyferon, contiene un EXCIPIENTE PRIMO HERMANO DE LA ASPIRINA. Total, que me he estado metiendo otro de los fármacos que me dan alergia sin darme cuenta.

No se a cuento de qué lo tomo, ya que se supone que el Supradyn aporta le 100% de la CDR de hierro. Pero como “es importante tomarlo” a pesar de las reacciones adversas…

Total, que estoy haciendo tiempo hasta poder hablar con la dietista para que me cambie el tratamiento de hierro. A ver si así se me quitan estos picores y la pinta de frambuesa que tengo.

JR

EDITO: Ya tengo nuevo fármaco para sutituir al Tardyferon. Es el Ferogradumet. Mañana empiezo el tratamiento.

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