Archive for the ‘Homer Simpson’ Tag

Comodidad al conducir

No lo puse el lunes, pero ya lo he actualizado: menos 22 kg. Se nota que la dieta es más normal y que la semana pasada salí menos de casa por culpa de la ola de frío. Vienen malas fechas para perder peso. Ya os contaré la semana que viene.

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Hoy os voy a hablar de una actividad cotidiana a la que muchos no daréis importancia. Se trata de conducir un coche. Y es que los coches no suelen estar pensados para personas obesas.

En el coche es en uno de esos sitios donde más me dí cuenta de la magnitud de mi engorde. De entrar bien, sobrado, a ir teniendo que echar el asiento para atrás, luego el respaldo y finalmente notar el cinturón de seguridad tenso. Siguiendo con los “símiles de Homer Simpson” os dejo otro vídeo muy ilustrativo:

Aunque bien es cierto que coche pequeño no es sinónimo de esa incomodidad. Por poner ejemplos, en un Volvo 460 iba justo mientras que en un Honda Civic iba bien. Hasta he conducido un Seat Ibiza, un Córdoba o hasta un Ford Ka sin problemas. Todos ellos más pequeños que el sueco.

Conducir siendo obeso es peligroso. Lo digo así de claro. Hay un riesgo mayor de traumatismo abdominal porque el volante nos queda más cerca de la barriga, y el citurón prieto resulta más traumático.

Hace dos fines de semana volví a conducir. Y voy notando cómo el volante me va quedando más lejos de la barriga. Además, al tener menos culo estoy más lejos de los pedales y he tenido, por primera vez en mi vida, que adelantar el asiento y no llevarlo atrás del todo. Una postura mucho más cómoda y segura para conducir y con el cinturón de seguridad holgado, como mandan los cánones de la DGT.

Y es que estoy bajando de peso, pero también de volumen.

JR

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Dejando de ser un animal

Dicen que cuando Dios acabó la Creación le habían sobrado partes de un mamífero, veneno, picos de pato, colas de castor, patas de nutria y un aparato reproductor ovíparo. Lo juntó todo y creó el ornitorrinco.

Hace tiempo, antes de la operación, me sentía más como una mezcla de animales que como un ser humano. Básicamente porque roncaba como un oso, sudaba como un cerdo y engullía como un pato. Puede que esto último os resulte raro, pero es así. Comía rápido, sin casi masticar, y me recordaba a una escena de “Los Simpsons” en la que Frank Grimes describe la forma de comer de Homer. Os la dejo aquí para que podáis verla. Sólo la he encontrado con audio latino.

Pero desde la operación las cosas cambian, como ya os he contado.

  • No me he escuchado roncar ahora, pero sí que tengo grabaciones de mis ronquidos antes de la operación y eran atroces, tanto para mí como para los / las pobres acompañantes que he tenido a la hora de dormir. Ahora, según me dicen, apenas ronco. Es muy bueno, ya que el ronquido impide el correcto descanso del cuerpo.
  • Hace unos días tenía dudas sobre si el poco sudor es fruto del frío o no. Bien, después de paseos, de limpieza en casa y de actividad rutinaria en la que un mes acababa empapado, ahora estoy seco. Tampoco sudo la almohada al dormir, algo que antes sí hacía.
  • Por último, ya he comentado muchas veces que ahora como más despacio, masticando más. Y lo mejor de todo es que SABOREO MÁS LA COMIDA.

Tengo muy claro que he salido ganando con la operación.

Ahora llega otra fase: al estar comiendo más consistentemente se va a reducir la pérdida de peso. De momento me noto que estoy bajando, pero a menos ritmo. El lunes la báscula dará su vedericto. Y actualizaré la barra de arriba a la izquierda.

JR

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