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Bones (huesos)

Emily Deschanel es la Dra Brennan en la teleserie Bones

No voy a hablaros de televisión, aunque Bones sea una serie buena que, como la mayoría de series, no suelo seguir. Es más, empecé a ver “Perdidos” pero lo dejé en el capítulo 6 o 7 (cuando era en La 2), mucho antes de Dharma y demás frikadas.

¿Por qué este título entonces? Pues porque voy notando que tengo huesos. Mire donde mire y toque donde toque “pincho en hueso”. Quién me lo iba a decir a mí, que era más blandito que Bibendum…

bibendum
Bibendum, mascota de Michelín

Empiezo por la cabeza. El cráneo siempre ha estado ahí, pero he perdido la poca grasa que podía tener. La prueba está en un sombrero que tengo, que antes me quedaba un pelín justo y ahora me queda como un guante.

Sigo por la mandíbula, que se nota más fácil. Más abajo, las clavículas y los hombros. Puedo notar perfectamente los huesos que forman la articulación del hombro. También las costillas al tacto y si me tumbo en la cama ya no es la tripa la parte más alta, sino el esternón, ya libre de grasa.

Bajando me encuentro con las palas ilíacas de la pelvis. ¿Espinas ilíacas? Sí, yo también tengo. Y las cabezas del fémur, que antes sólo notaba al sentarme en una silla estrecha. Por supuesto que las rodillas, y al sentarme noto el isquion, la parte de la pelvis que apoyamos. Lo noto tanto que sillas que antes eran cómodas ahora no lo son tanto. Es lo que pasa cuando te falta el “cojín” de serie…

Y por último, manos y pies. Tengo la muñeca en los huesos, nunca mejor dicho. El reloj del que os hablé está un poco más flojo aunque no como para quitarle otro eslabón todavía, y los nudillos asoman como nunca. En los pies noté el cambio gracias a unos zapatos de vestir, de esos que no suelo llevar mucho. Antes, cómodos. Ahora se me salen. Puedo llevarlos porque el contrafuerte me aguanta bien el pie y al dar el paso se vienen conmigo, pero cuando me paro me los puedo quitar fácilmente.

Estoy como esos chavales que descubren en clase de conocimiento del medio o como lo llame la LOGSE que todos tenemos esqueleto. ¡YO TAMBIÉN!

JR

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Índice de Masa Corporal

Hay un método muy secillo y puramente matemático que nos ayudará a calcular nuestro grado de sobrepeso u obesidad. Se trata del IMC (índice de masa corporal). Además de ser fácil de calcular por uno mismo, nos indica los riesgos que tenemos, ya que se han hecho mútiples estudios que correlacionan el IMC con la incidencia de enfermedades vasculares, diabetes, enfermedades articulares e incluso con la esperanza de vida. A mayor IMC, mayor enfermedad.

¿Cómo calculamos el IMC?

Es muy sencillo. Basta con dividir nuestro peso, expresado en kilogramos, por nuestra estatura, expresada en metros y elevada al cuadrado. Internet está lleno de calculadoras de IMC, así que os remito a LA CALCULADORA DE IMC DE LA SECO para que podáis calcular el vuestro. Además, os da un pequeño consejo basándose en vuestro resultado.

¿Cómo interpreto mi IMC?

Una vez que tenemos la cifra de nuestro IMC podemos saber si tenemos sobrepeso u obesidad, y el grado de esta. Podemos saberlo consultando la siguiente tabla:

20 – 24,9 kg/m2 : Normalidad
25 – 29,9 kg/m2 : Obesidad Grado I (Sobrepeso)
30 – 34,9 kg/m2 : Obesidad Grado II
35 – 39,9 kg/m2 : Obesidad Grado III
= o superior 40 kg /m2 : Obesidad Grado IV (Mórbida)

Mi experiencia personal

Cuando llegué a la consulta del cirujano pesaba 184 kg. Con mi 1.85 de estatura me salía un IMC de 53,76 muy superior al grado de Obesidad Mórbida. Por eso y por mi edad estaba indicado el sleeve gástrico (ver entrada anterior).

Hoy es LUNES. Y como ya conté, los lunes por la mañana, en ayunas y desnudo, me peso. Pesarse en ayunas y desnudo es la mejor forma de calcular el peso ya que no ha habido ingestas y el peso de la ropa no influye en el resultado de la báscula.

Me he quedado sorprendido. 12 días después de la cirugía peso 168 kg. ¡16 kg menos! Es increíble. Además de perder en volumen, mi IMC actual es de 49.08. Voy estando más cerca de la Obesidad Grado III y por lo tanto, dejar de ser un Obeso Mórbido. Para eso tendré que bajar hasta los 136 kg, que son 32 kg más a partir de ahora. Pero me siento tan bien y tan animado que puede que llegue pronto a esa cifra.

La dieta blanda me llena (escribiré un post sobre eso) y este jueves tengo la primera revisión. Ya os contaré qué tal.

PD: Quiero agradeceros a todos los lectores el gran número de visitas de ayer (84) así como los comentarios de ánimo que me habéis dejado.

GRACIAS

JR

Sin tetas HAY paraíso

Hoy hace una semana desde la operación. Fue a las cuatro de la tarde y hacia esta hora ya llevaba tres horas en la habitación. Estaba agitado ya que la experiencia en la sala de despertar no fue muy buena. Además, llevaba un sistema de compresión en las piernas y las enfermeras pasaban a cada rato a tomarme la tensión y los sueros.

Para colmo, no podía beber nada. Llevaba desde las nueve de la mañana sin beber y tenía la boca que parecía un estropajo. Lo único que podía hacer era consolarme chupando una gasa húmeda a cada rato.

Hoy, una semana después, todo aquello me resulta lejano. Y es que empiezo a notar los cambios físicos que se esperan tras la cirugía, y no me refiero a las grapas que cierran las heridas del abdomen.

He tomado como costumbre pesarme semanalmente para ir evaluando mejor la caída de peso. Ahora, en las primeras semanas y en los primeros meses, se pierde peso a mayor ritmo, y no quiero frustrarme cuando la pérdida sea menor. Sé que estoy perdiendo algo más de un kilo al día y aunque mi último peso era de 173 kg (de casi 182 iniciales no está nada mal) estoy muy cerca de bajar de 170. Y eso se nota.

Soy un tío con tetas. La grasa se me ha acumulado por muchas partes del cuerpo (barriga, muslos, culo, brazos, cara, cuello…). Y hay zonas en las que hay más y el cambio se nota muy poco. Pero en concreto, en el pecho, se nota mucho la diferencia de volumen.

Los números de la báscula animan, pero anima mucho más ir notando la pérdida de volúmen. De aquí a un mes la pérdida será mayor. Pero lo mejor de todo es que no paso hambre y que en dos o tres días me habrán quitado las grapas del abdómen.

JR

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